La enfermedad silenciosa e incomprendida que aqueja a las mujeres

La Endometriosis es una enfermedad que afecta a entre el 10 y el 15% de la población femenina y a más de 170 millones de mujeres en todo el mundo. Sin embargo, es algo de lo que se habla poco, aunque es considerada un mal benigno. Puede ser incapacitante y está presente en la mitad de las mujeres que padecen infertilidad. Públicamente han dicho que padecen esta enfermedad Hillary Clinton, la actriz Susan Sarandon o la también guionista Lena Dunham.
No son pocas las mujeres que deben vivir con el dolor, el sangrado, los quistes, las operaciones y la infertilidad. Todo suma para hacer de la vida de una paciente de endometriosis una rutina infernal. En muchas ocasiones -denuncian las asociaciones de afectadas- se ve mermada de forma importante su capacidad laboral, al menos en los días que dura la menstruación, algo que no se entiende en muchas empresas. A veces, las consecuencias de la endometriosis son invalidantes y se acaba por perder el trabajo, sostienen. Luego están los gastos que se ocasionan en busca de una solución: en medicamentos, en terapias naturales o alternativas, en comida orgánica o cosméticos sin tóxicos.
Los síntomas más habituales son dolor anormal de regla y en la zona pélvica y abdominal (dismenorrea), náuseas, cólicos, dolor y molestias al mantener relaciones sexuales (dispareunia), alteraciones intestinales, dolor al defecar (disquexia) o sangrado intestinal y dolor de espalda. No obstante, es asintomática en el 15 al 30% de los casos.
Las causas finales de esta enfermedad aún se desconocen. Las teorías actuales responsabilizan al flujo retrógrado endometrial. Pero probablemente muchas mujeres presentan un flujo retrógrado y no todas tienen endometriosis. Al parecer la diferencia en las que presentan endometriosis se debería a problemas en el sistema inmunológico, a causas ambientales y también a alteraciones genéticas. Aparece sobre todo en mujeres de entre 20 y 30 años y se cree que pueda estar relacionada con el estrés, ya que suele darse en entornos urbanos con más prevalencia que en los rurales.
Uno de los principales problemas que afrontan las pacientes es que hay muy pocos profesionales especializados en endometriosis y se ven forzadas a pasar por un reguero de especialistas hasta que, sumando síntomas, dan con la tecla. Primero se descartan otros males de origen urológico o colorectal, se hacen ecografías, exámenes hormonales o laparoscopias diagnósticas sin ofrecer un tratamiento quirúrgico adecuado de forma inmediata. Pasan una media de 6,7 años hasta lograr un diagnóstico y tratamiento adecuado.
Conversamos con el Dr. Rodrigo Macaya P. destacado Especialista en Reproducción y Endocrinología Ginecológica de Clínica Las Condes que nos resolvió todas las dudas sobre este mal que tanto aqueja a muchas mujeres.
- ¿Quienes son las mujeres que pueden sufrir endometriosis o todas estamos expuestas?
- Cualquier mujer puede sufrir endometriosis aun cuando es casi inexistente en mujeres antes de la menarquia (primera menstruación en la vida de una mujer) o tiende a disminuir considerablemente sus síntomas después de la menopausia producto del cese definitivo de las menstruaciones.
Son las mujeres en edad fértil las que presentan síntomas secundarios a esta enfermedad, de ahí que está claramente relacionada con mujeres que están menstruando, propio de una mujer que ovula en forma cíclica. La principal teoría que responde al origen de esta enfermedad sería la presencia del flujo retrógrado de la menstruación la cual además de fluir por el cuello uterino hacia el exterior por la vagina, también lo haría hacia “atrás” por las trompas de Falopio, depositando células endometriales en la cavidad pélvico-abdominal, e implantando estas células endometriales en la superficie de los ovarios, detrás del útero, entremedio de las trompas de Falopio, ligamentos uterinos, superficie de la vejiga e intestino.  Estos implantes endometriales tendrían la misma respuesta hormonal tal cual lo hace el endometrio dentro del útero, creciendo en cada ciclo ovulatorio y descamándose los días de la menstruación. Esta última fase sería la que produce el dolor menstrual (dismenorrea), el principal síntoma de esta enfermedad, además de perpetuar a la misma.
- ¿Se puede prevenir la endometriosis?
- En teoría la endometriosis es una enfermedad más frecuente en los últimos cincuenta años. Al parecer estaría relacionada a una mayor exposición de flujos menstruales. Hace 50 años las mujeres se embarazaban mucho antes que las mujeres de hoy. Probablemente una gran mayoría tenía varios hijos antes de los 25 a 30 años, por lo tanto, desde el inicio de la menarquia hasta los 30 años existía una menor exposición a ciclos menstruales. Hoy las parejas optan por tener hijos más tarde y por lo tanto pasan más años expuestas a ciclos menstruales antes de buscar un primer embarazo. Esta mayor exposición a ciclos menstruales determinaría la mayor prevalencia de endometriosis en estos tiempos. Basado en estos hechos, la supresión de los ciclos menstruales podría ser una herramienta para prevenir la endometriosis.  El uso de anticonceptivos hormonales puede en parte disminuir la cantidad del flujo menstrual y por lo tanto disminuir el flujo retrógrado endometrial. En algunos casos, incluso se puede suprimir por completo la menstruación usando estos mismos anticonceptivos hormonales.
Por eso, el Dr. Macaya del Centro de Obstetricia y Ginecología de la Clínica Las Condes, nos explica que hoy en día hay más especialización sobre esta problemática en la salud de la mujer y sobre su tratamiento más adecuado. “Sin duda este ha sido un tema que ha requerido la sub-especialización de ginecólogos y cirujanos. Se requiere un entrenamiento riguroso posterior a los años de formación en la especialidad de ginecología y obstetricia.  Hoy se considera que la forma más adecuada y probada para diagnosticar y tratar esta enfermedad es por laparoscopía. Aun así, el momento de realizar una laparoscopía debe ser muy bien elegido porque esto podría determinar el futuro reproductivo de la paciente. Hoy existen varios centros de formación de postgrado en nuestro país en los cuales se han formado médicos de excelencia para realizar este tipo de tratamiento, pero a mi parecer esto es una sub especialidad la cual se debe estudiar y practicar más allá de sólo conocer del tema”.
- ¿Dr. cuál es la forma o formas de poder tratar la endometriosis?
- Si existe sospecha de que una mujer tenga endometriosis sólo por la presencia de los síntomas antes descritos y no hay deseo inmediato de embarazo, probablemente la medida terapéutica más efectiva es el uso de anticonceptivos hormonales que disminuyan el flujo menstrual o lo supriman. Cuando el estudio de una mujer con síntomas sugerentes de endometriosis muestra una lesión ovárica sugerente de esta enfermedad (lesión llamada endometrioma) dependiendo del tamaño de esta y la severidad de los síntomas tendrá indicación de tratamiento quirúrgico, pero no siempre será así. Hay que considerar que muchas veces el tratamiento de un endometrioma requerirá la extracción de esta lesión ovárica, disminuyendo la cantidad de tejido ovárico y la cantidad de ovocitos presentes en ese ovario. Por este motivo se debe justificar muy bien a quien operar o no en estas circunstancias.
Según publicaciones sobre el tema, en otras ocasiones la severidad de los síntomas está dada por nódulos de endometriosis ubicados en el “tabique recto-vaginal”, espacio ubicado entre la parte inferior y posterior del útero, vagina y porción final del recto. Un nódulo endometriósico del tabique recto-vaginal tiene mala respuesta a los tratamientos con anticonceptivos. Aparentemente el “genio” de esta enfermedad es un poco distinto a las otras ubicaciones de la endometriosis. En general un nódulo endometriósico del tabique recto-vaginal requiere tratamiento quirúrgico. Una vez realizado el diagnóstico de la enfermedad, los tratamientos médicos o quirúrgicos intentan reducir la cantidad de enfermedad o sus síntomas, pero probablemente no logran eliminarla en un cien por ciento. A veces el tratamiento quirúrgico considera la extracción de algunos órganos como trompas y parte o la totalidad de uno o ambos ovarios. Formas más radicales para eliminar la enfermedad son la histerectomía (extracción del útero), aun cuando este es un tratamiento que sin duda no permite la reproducción posterior.
Todo tratamiento que disminuya el flujo retrógrado como el uso de anticonceptivos podría frenar la enfermedad y en este sentido también el embarazo y lactancia (y sus cambios hormonales) logran frenar esta enfermedad en forma considerable por largo tiempo. En ambas situaciones (anticonceptivos y embarazo) existe un balance diferente entre estrógenos y progesterona a los observados en mujeres con ciclos menstruales espontáneos. Los estrógenos incrementan la presencia de esta enfermedad y la progesterona la disminuye. Tanto anticonceptivos y embarazo tienen niveles elevados de estrógenos, pero aún mas y en forma preponderante de progesterona llevando el balance hacia la atrofia de esta enfermedad.
Las mujeres piden que se investigue más sobre la endometriosis, para que la detección precoz permita iniciar los tratamientos antes y mejore la calidad de vida de las pacientes. Se reclama un cambio en los criterios de valoración de incapacidad o discapacidad, entendiendo que no es una enfermedad benigna, sino que sus efectos son intensos, paralizantes. Insisten en que se trata esta enfermedad con menosprecio por no ser "de hombres" y piden más concientización, menos silencio, porque no es sólo un dolor de la regla que hay que aguantar y, aunque afecte a cuestiones íntimas, no puede ser un tabú del que nadie habla, cuando ataca a una de cada 10 mujeres.
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Periodista: Rodrigo Saavedra

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