Las nuevas tecnologías, ¿cambian la vida de los diabéticos?

Imagen relacionada
“El avance tecnológico de los últimos años ha permitido perfeccionar la forma en que se obtienen los resultados glucémicos”, afirmó la Dra. Laura Roccatagliata, especialista del Hospital Austral. El autocontrol de cada paciente es fundamental para transitar de forma correcta la enfermedad.
 

Las nuevas tecnologías han permitido evolucionar en la detección de hiperglucemia en los pacientes, desde el análisis de glucosa en orina hasta el control de glucemia capilar (método tradicional que implica una digito-punción y tiras reactivas, con lectura a través de un reflectómetro) y el monitoreo continuo de glucosa intersticial, nuevo en la Argentina.
La Dra. Laura Roccatagliata, médica a cargo del área de tecnología en el servicio de Diabetes del Hospital Universitario Austral en el que se le brinda asesoramiento adecuado al paciente, explicó que “el avance tecnológico de los últimos años ha permitido perfeccionar la forma en que se obtienen los resultados glucémicos”. Y agregó que “el autocontrol glucémico de la persona con diabetes implica una constante toma de decisiones: por qué, cuándo y cómo proceder”.  Además, la Dra. Roccatagliata aseguró la importancia en la educación terapéutica del paciente por parte del médico y el personal de salud para esta toma de decisiones.
La diabetes, profesionalmente conocida como diabetes mellitus, es una enfermedad metabólica caracterizada por un estado de hiperglucemia crónico por defectos en la secreción, la acción de la insulina o ambas. El monitoreo de glucemia capilar (tradicional) es necesario en los pacientes con diabetes tipo 1, con diabetes tipo 2 en tratamiento con insulina o en situaciones particulares según la estabilidad metabólica y diabetes mellitus durante el embarazo.
Frente a las dificultades que supone el tratamiento tradicional, como la necesidad de punción y uso de sangre, el costo creciente de tiras reactivas y los posibles errores de lectura, el control de glucosa intersticial (una delgada capa de fluido que rodea las células de los tejidos debajo de la piel) aparece como una opción.
Se trata de un sensor de 35 x 5mm que se coloca de forma sencilla (con un aplicador) en el área posterior del brazo y permanece allí gracias a un adhesivo. Permite reconocer la tendencia, las oscilaciones y la variabilidad de las glucemias del paciente.
El método de control de glucosa intersticial dura 14 días y, de todas maneras, "sigue siendo necesaria la medición de la glucemia capilar, posible con el nuevo sensor, para la toma de decisiones, como ser el ajuste de dosis de insulina previo a las ingestas, el diagnóstico de certeza y tratamiento de hipoglucemias, entre otros”, afirmó la Dra. Roccatagliata.
El acceso a la tecnología más moderna (nuevas insulinas, reflectómetros y tiras reactivas, sensores de glucosa intersticial, microinfusores de insulina, etcétera) no implica que por sí sola logrará un mejor control metabólico”, explicó la Dra. Roccatagliata. Y aseguró: “Estas nuevas herramientas terapéuticas deben utilizarse en forma racional, realizando el análisis de los resultados obtenidos para llevar a un cambio de conducta y obtener mejor control metabólico”. Por tal motivo, la especialista asegura que los médicos deben recibir una formación continua en los nuevos métodos.
 

Prensa y Comunicación Institucional
0230 4482878
comunicacion@cas.austral.edu.ar
Compartir en Google Plus

Periodista: Noticias Huellas de Jujuy

Trabajamos por una sociedad mas informada y comunicada con un profundo compromiso con la realidad informativa de la provincia de Jujuy, el país y el mundo.

0 comentarios:

Publicar un comentario