Efectivos de la Policía de Córdoba
mantienen desde las primeras horas de ayer un acuartelamiento en distintas localidades de la
provincia en reclamo de mejoras salariales y de condiciones de
trabajo, lo que derivó por la tarde y la noche en saqueos generalizados en supermercados, locales comerciales, viviendas y en peatones.
"El 75 por ciento de la Policía ya está acuartelada. En el
interior es casi total. En Río Tercero, los jefes amenazan con
sanciones", sostuvo un efectivo en declaraciones a la radio
cordobesa Cadena 3.
Ante la medida de fuerza, se registraron
saqueos en al menos 15 supermercados y comercios, dos de ellos en
locales
Cordiez, en el sur de la capital
provincial, así como en casas deportivas, de venta de motos, de
indumentaria, un comedor de Cáritas y hasta en algunas viviendas, según
reportan los medios locales.
Dos
sucursales de la cadena Cordiez, ubicadas en los barrios SEP e Ituzaingó, en el sur de la
capital cordobesa, fueron saqueadas a la tarde por decenas de personas. Una de
las filiales, ubicada en avenida Ricchieri al 4200, fue asaltada en dos
oportunidades, según informó el sitio La
Voz.
De acuerdo al reporte de ese medio, la primera
embestida se produjo cerca de las 16, cuando un grupo de vecinos se llevó
bebidas y mercaderías. La escena se repitió a las 17:30.
"Han sacado mercadería, no hay lesionados. Se han llevado mucha bebida alcohólica y también
mercadería. Los empleados no han sido golpeados", contó un efectivo policial en
diálogo con Cadena 3. El agente recomendó
al resto de los comerciantes de la zona que cierren sus puertas.
Pasadas
las 20, en tanto, se registraron dos nuevos saqueos. Fue en un
supermercado chino en la esquina de la calle Soconcho y Celso Barrios, y
en una sucursal de Mariano Max en la calle Saavedra Lama. Cerca de las
22, también se reportaron robos en viviendas de la zona sur de la
capital cordobesa, y un comerciante respondió a los tiros para evitar que le vacíen el local. Afortunadamente no se produjeron heridos.
Además
hubo saqueos en el supermercado mayorista Makro, cercano a los locales
de Wall Mart y Carrefour. "Unas 200 personas se llevaban de todo, pero
nada de productos perecederos sino todos artículos de valor como
colchones y heladeras", precisó un periodista cordobés a C5N. Añadió que también hubo enfrentamientos a puño de golpes entre comerciantes y los saqueadores.
Los hechos, a los que se suma los asaltos que sufrieron un
supermercado chino en la misma zona y una casa de venta de motos así
como robos a un a automovilistas y peatones, sucedieron en momentos en que la
policía provincial redujo drásticamente el
personal de servicio en la ciudad como consecuencia de una protesta.
Sólo
un reducido grupo de la policía de elite de Córdoba, 60 efectivos, hace
frente a los desmanes provocados por los manifestantes. Los gendarmes que tiene la provincia están en Jesús María, donde también hay un acuartelamiento de los policías.
Producto de los desmanes,
esta noche no habrá recolección de residuos, transporte público ni
tampoco los bancos atenderán este miércoles ante la falta de seguridad.
La policía, que inició este martes una protesta con retención de tareas, reclama un aumento salarial y mejores condiciones laborales,
una medida a la que se plegaron unos 6.000 agentes, y que dejó a la
provincia desprotegida ante eventualidades como las mencionadas.
Al respecto, el secretario de Seguridad nacional, Sergio Berni, sostuvo anoche en declaraciones al canal A24
que están realizando "averiguaciones importantes" pero evitó dar
mayores detalles al tiempo que consideró que "es un acto de
irresponsabilidad emitir una opinión" sobre los motivos que provocaron
la protesta policial.
Y fue categórico al afirmar que "el
gobernador (Juan Manuel de la Sota) es quien debe asumir el control
policial y darle seguridad a la población porque es su responsabilidad". De todas formas, aclaró que si el mandatario le reclama ayuda, enviará gendarmes a la provincia.
Tras una jornada en la que se multiplicaron las
reuniones, representantes de los manifestantes fueron recibidos por las
autoridades, mientras el gobernador José Manuel de la Sota emprendió el regreso
desde Colombia donde cumplía una visita oficial.
Representados por el abogado penalista Miguel Ortiz
Pellegrini, los agentes se reunieron esta tarde con el jefe de la Policía provincial,
comisario César Almada, quien les transmitió la oferta del gobierno de elevar
en un 52 por ciento los adicionales. La propuesta quedó sin embargo supeditada
a que los policías levanten la medida de fuerza.
Esta noche, los agentes analizaban el ofrecimiento
en cada sede policial, con la promesa oficial de que "no habrá sanciones"
para quienes participaron de la protesta de este martes.
