El cerro Aconcagua (6.962 metros de altura) se cobró dos vidas en el
comienzo de año. La Dirección de Recursos Naturales de Mendoza confirmó
que ayer el helicóptero de la patrulla de rescate avistó los cuerpos de
dos andinistas estadounidenses que habían desparecido el 31 de
diciembre. Se trata de Richard Von Rueden (22) y Francis Keenan (28),
que aparentemente sufrieron una caída en la temible zona del Glaciar de
los Polacos. "Los cuerpos están a 6.400 metros de altura en una canaleta
a 20 metros hacia abajo, por lo que se supone que sufrieron una caída
que les provocó la muerte", dijo el director de Recursos Naturales
Daniel Gómez.
Los jóvenes deportistas habían ascendido al Coloso
de América el 20 de diciembre en una expedición de tres personas. Los
dos andinistas fallecidos se separaron del tercero, Josep Foncen (19),
quien abandonó el plan de ascender por el glaciar. Desde el cuerpo de
guardaparques se informó que los estadounidenses estaban intentando la
cima en una horario inadecuado y riesgo, después de las 16 horas. "Los
ascensos se realizan muy temprano, desde las 4 de la madrugada para
descender pasado el mediodía porque pueden aparecer complicaciones al
atardecer en plena cordillera", explicó Gómez.
Hoy la patrulla de
rescate hará un acercamiento a pie a la zona a donde han quedado los
cuerpos para analizar la posibilidad de bajarlos en los próximos días.
Desde que arrancó la temporada el 15 de noviembre pasado, han llegado al
Aconcagua 1.600 andinistas, el 80% para intentar la cumbre. En estos
momentos hay 700 deportistas en el cerro.
