Giuliana Salguero, cronista de TN, quedó en el centro de la polémica luego de protagonizar un momento incómodo durante un móvil en vivo desde Recoleta. La situación ocurrió mientras realizaba una nota en una tienda de bikinis y se viralizó rápidamente en redes sociales, donde fue duramente cuestionada por su actitud frente a una vendedora.
Durante la emisión del programa, la periodista ingresó al local con su estilo espontáneo y se dirigió directamente a la empleada con una frase que llamó la atención: "Vendeme o regalame algo". A partir de ese intercambio, la vendedora comenzó a mostrarle distintos modelos de trajes de baño y a detallar los precios de cada opción. En ese contexto, Salguero consultó desde cuándo la gente comienza a comprar mallas para la temporada de verano, a lo que la trabajadora respondió que las ventas suelen activarse desde septiembre.
En medio del recorrido por el local, la cronista tomó una bikini del perchero y comentó: "A mí me gustó esta". La vendedora le explicó que pertenecía a la llamada "línea jirafa" y que el modelo elegido, aún con promoción, costaba $77.000. Frente a ese valor, Salguero reaccionó con humor: "Yo sabía que me iba a quedar un poco cara", mientras la empleada le acercaba alternativas más accesibles.
El momento se tornó aún más incómodo cuando la periodista se despidió de la vendedora con un beso en el cachete y dijo: "Bueno, fue un placer. Hasta luego mi vida". Sin embargo, en lugar de devolver la bikini, se dirigió hacia la salida del negocio llevándose el producto en la mano. Ya en la vereda, le hizo señas a la empleada y, señalando la prenda, lanzó con tono pícaro: "Me la llevo, dale… Me la llevo", mientras comenzaba a caminar.
Pocos metros después, Giuliana Salguero se detuvo para entrevistar a una mujer y comentó que estaba de muy buen humor porque le habían regalado una bikini. Segundos más tarde, la vendedora salió del local con un gesto incómodo y le pidió que devolviera el traje de baño. Ante esa situación, la periodista reaccionó con ironía: "Ah la vino a buscar, pero fui feliz por dos minutos", mientras continuaba la nota, ya sin la prenda.
El clip se difundió masivamente en redes sociales y generó críticas hacia Salguero, a quien varios usuarios acusaron de haber intentado "robarse" la bikini. Horas después, la propia periodista compartió el video en sus redes con un tono humorístico, relativizando la polémica.
El episodio reavivó el debate sobre los límites del humor y las dinámicas en los móviles televisivos, así como el impacto que estos momentos pueden tener cuando se viralizan fuera de su contexto original.
