La familia de la ciclista Kelly Catlin donó su cerebro para que sea analizado


La familia de la deportista busca respuestas por las conductas extrañas que padeció en sus últimos días (Foto: AFP)


La familia de Kelly Catlin, la ciclista olímpica de 23 años que se suicidó la semana pasada, donó el cerebro de la deportista a la Universidad de Boston para tratar de encontrar respuestas en una serie de cambios de comportamiento que creen que contribuyeron a su muerte.

"Nuestra familia decidió que se le realizara un exámen neuropatológico al cerebro de Kelly para investigar cualquier posible daño causado por su reciente lesión en la cabeza y buscar explicaciones para los síntomas neurológicos recientes", explicó su padre, Mark Catlin, tras ser cuestionado sobre la decisión de la familia.

El Centro BU-CTE, en donde se encuentra el banco de cerebros, confirmó que habían recibido la donación. Los funcionarios del centro estimaron que la investigación clínica y patológica podría tardar hasta 12 meses en completarse.

El banco de cerebros se definió a sí mismo como "el depósito de tejidos más grande del mundo, centrado en la lesión cerebral traumática" y la encefalopatía traumática crónica (CTE); el centro contiene más de 600 cerebros. Los cerebros de los deportistas fallecidos son "examinados neuropatológicamente en busca de evidencia de CTE u otros trastornos del sistema nervioso central", informó el centro, que también distribuye muestras a los investigadores.


Catlin tenía 23 años y era una de las figuras del ciclismo mundial (Reuters)

Catlin tenía 23 años y era una de las figuras del ciclismo mundial (Reuters)

El cuerpo de Kelly Catlin fue descubierto el jueves en su residencia en el campus de la Universidad de Stanford. Formó parte de un equipo que ganó una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Río en 2016 y también compitió en ciclismo de ruta profesional.

Dos choques, uno en el que se rompió el brazo en octubre y otro en el que sufrió una conmoción cerebral en diciembre, parecieron quitarle el control que Catlin siempre había tenido, según su familia. En enero, ella intentó suicidarse por primera vez y se volvió casi irreconocible para sus seres queridos.

"Ella no era la Kelly que conocíamos", declaró su padre, un médico patólogo recién retirado que actualmente vive en Minneapolis. "Ella hablaba como un robot. Siempre nos preguntábamos: "¿qué le pasó a nuestra Kelly?".

Sufría fuertes dolores de cabeza y tenía mucha sensibilidad a la luz. Esto hizo que fuera imposible centrarse en sus estudios, explicaron. Mark Catlin describió una "tormenta perfecta" de depresión, síntomas clásicos de conmoción cerebral, sobre entrenamiento, "no poder decir no" y otros problemas físicos.


Estudiaba ingeniería en informática en la Universas de Stanford (Reuters)

Estudiaba ingeniería en informática en la Universas de Stanford (Reuters)

"Ella era una persona muy abierta, pero de alguna manera su pensamiento cambió y no pudo ver más allá, supongo, a causa de su depresión", explicó el padre esta semana. "Después de su conmoción cerebral, ella comenzó a tener actitudes nihilistas. La vida no tenía sentido. No había ningún propósito. Era una persona con depresión. Ya no podía concentrarse en sus estudios o entrenar tan duro. No podía cumplir lo que sentía que eran sus obligaciones con ella misma, no podía cumplir con sus propios estándares. No podía darse cuenta de que lo que tenía que hacer era alejarse y descansar, sanar. Todos estábamos buscando las palabras mágicas: que valía la pena vivir la vida ".

Taylor Twellman, una ex estrella de la MLS cuya carrera en el fútbol terminó debido a una conmoción cerebral en 2008, dijo que la descripción de la familia sobre los problemas de Kelly Catlin le sonaban demasiado familiar.

"Hace poco más de 10 años tuve mi última conmoción cerebral", dijo Twellman, ahora analista de fútbol de ESPN, en una entrevista telefónica esta semana. "Todo es relativo para la mayoría de la gente. Lo que funcionaría para mí es una cosa, pero para alguien como Kelly es otra. Tienes que mirar todas las facetas del cerebro. Tienes que mirar la ansiedad. Todos somos diferentes y tenemos que ayudar a los cerebros a sanar en la medida que puedan ".

Para un atleta, dijo Twellman, "una lesión física es mucho más fácil de aceptar que una conmoción cerebral".

"Una cosa es lidiar con la pérdida de la habilidad atlética; pero otra es no poder sentir tu cuerpo", dijo. "La carrera de todos termina en algún momento y los atletas lo saben, pero esto no es diferente de un ACL. Lo que la gente no entiende es lo difícil que cuesta aceptar no poder ver una película o escribir en una computadora. No puedes hacer lo que haces habitualmente. ¿Qué estamos haciendo como grupo de apoyo, como sociedad?".
  

Fuente: https://www.infobae.com/america/wapo/2019/03/12/la-familia-de-la-ciclista-kelly-catlin-dono-su-cerebro-para-que-sea-analizado/
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Periodista: Huellas de Jujuy

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